’. Si cor inane est, quidquid in capite vilescit.’. Si el corazón está vacio, lo que haya en la cabeza carece de valor… Jerry Maguire
Aun pese a que vivimos en la plena madurez de la era de la información, la conectividad y la comunicación en tiempo real, hoy día enfrentamos una cantidad exponencial de versiones sobre lo que ocurre ante determinada situación o contingencia. Sabemos la gran solidaridad que se vuelca por parte de la población ante las desgracias y las devastaciones como la ocurrida recientemente en el otrora paradisiaco puerto de Acapulco, nada se puede hacer ante la furia de un meteoro como Otis, que si bien fue atípico, la comunidad científica internacional prevé que se formen éste tipo de fenómenos con mayor frecuencia, sobre todo por el calentamiento global que se está presentando de forma irreversible y la escasa o casi nula acción global que lo mitigue. Pero, regresemos al tema de ésta editorial; nuestra población siempre solidaria, y dispuesta a apoyar con recursos financieros, en especie o inclusive con trabajo directo hoy se ha visto, como nunca antes, frenada por acciones violentas de restricción castrense, para aquellos que quieren acudir a hacer entrega de la ayuda directamente. Se informa que es la guardia nacional la que pone retenes y confisca ese apoyo que la sociedad ha aportado.
Las acciones de solidaridad en todas partes del mundo deben responder a un protocolo de entrega, recepción y distribución de las donaciones; si bien es correcto; concentrar y utilizar a las fuerzas armadas que están preparadas para atender a la población afectada en zonas de riesgo y desastre, e incluso es de todos sabido que ante la tragedia existe el reconocido Plan DN3, debe haber un acuse de recibo por parte de la ayuda entregada por los distintos sectores de la población y también evidencia grabada en una memoria gráfica de toda la ayuda proporcionada a la población afectada. Gestión de Riesgos y Continuidad Operacional son los estándares internacionales que hoy forman parte además del Compliance Institucional para el correcto ejercicio de la Responsabilidad Social Organizacional (Normas ISO 37301:2023 y 26000:2010). Además esa memoria gráfica debe ser bajo esquema de Gobierno Abierto y de consulta por parte de todos los Stakeholders involucrados). Si bien es cierto que se debe tener cuidado con los apoyos enviados ya que el estado de Guerrero como muchos otros del país son consideradas zonas rojas; ante el control territorial del crimen organizado, la función del Ejercito y de la Guardia Nacional es informar a la población y difundir la concentración del Acopio de la ayuda enviada en los términos descritos en ésta editorial. El abuso del poder de forma violenta y excesiva daña de manera fehaciente la confianza de la sociedad hacia las instituciones de guardia y seguridad y baja el índice de aceptación social (IdeAS) de la Ciudadanía hacia el Gobierno en General, la democracia progresista requiere de un esfuerzo por hacer un ejercicio de transparencia y claridad en las acciones que mitiguen las desgracias y demuestren voluntad por mejorar la gestión pública.
Solidaridad y ayuda humanitaria requieren de acciones desinteresadas por mitigar el daño causado a los guerrerenses ante la devastación que dejo a su paso el huracán Otis. Acapulco y sus municipios aledaños necesitan de la buena voluntad de México y de sus Instituciones, aun se requiere de la ayuda para la reconstrucción y sobre todo del corazón de todos nosotros … Hasta la Próxima-




