Entrena tu mente y tus emociones, regenera tu liderazgo interior.
Hemos superado “la selección” del representante de ambas corrientes político ideológicas que mayor fuerza tienen en el territorio nacional, a decir verdad, por parte del responsable de ésta editorial; aún hay mucho camino por recorrer, sí bien se ha dado un paso en realizar procedimientos abiertos a la opinión pública y principalmente hacia sus respectivos simpatizantes, se hace necesario dar mayor claridad a los procesos, simplemente porque la sociedad en general lo reclama.
Hemos mencionado en las más recientes editoriales sobre el Índice de Aceptación Social (IdeAS) y debe ser determinante para ratificar las acciones de una estrategia social exitosa, llámese campaña, consulta, plebiscito, elección, coordinación, encargo o representación, la realidad es que las sociedades progresistas, que no capitalistas, ni neoliberales, sino fundamentadas en el bienestar de sus integrantes, son aquellas que ejercen una consulta directa con sus ciudadanos y en consecuencia cumpli mentan el ejercicio de un gobierno abierto. Claro es, que el ciudadano también se hace corresponsable de sus obligaciones y compromisos para un mejor vivir, es así de simple. El compromiso que el gobierno debe asumir es velar por la igualdad de condiciones para todos los grupos de interés, y más allá de predilecciones, debe haber una atención directa, seguimiento y corresponsabilidad hacia aquellos sectores y grupos de interés que velan por la transformación, el crecimiento y la estabilidad económica de la nación.
Los gobiernos progresistas en el mundo están dando claro ejemplo de que es viable una sociedad más igualitaria; incluyente, con paridad de género y tolerante a los grupos de expresión minoritarios, dichas sociedades están realmente produciendo una distribución mas justa de su riqueza, avanzando a una mayor competitividad y por supuesto un crecimiento integral en el ranking global. Sabemos que nuestro país tiene una posición privilegiada, cuenta con recursos naturales que le hacen un destino atractivo para la inversión de capitales, aun contamos con un bono demográfico potencial, la gente está calificada a nivel técnico para establecer una política industrial de transformación idóneo para mantener el crecimiento en las siguientes décadas, se ha avanzado en la adopción de acciones y estrategias de preservación ambiental. Pero, además de reforzar y hacer sujeto de acreditación y certificación lo que hemos mencionado se debe también ser determinante en las acciones de seguridad contra la integridad del ciudadano común, es decir, en una sociedad progresista no cabe la tolerancia hacia los grupos delincuenciales, son una herida que debe ser cauterizada y juzgada constantemente desde todas las trincheras. Para alcanzar ese objetivo, las nuevas tecnologías son un aliado determinante y fundamental; además de un padrón actualizado y vigente de la base de datos de criminales y delincuentes (Dirty List) de alta peligrosidad se debe apoyar mediante el uso de biométricos, identificación facial y registro de ADN.
La Seguridad Nacional debe ser un objetivo prioritario que se traduzca en acciones directas hacia aquellos que van en contra de la estabilidad social, el ataque a la economía, al comercio, el libre tránsito y la integridad de los habitantes: infancias, mujeres, adultos mayores, grupos vulnerables y trabajadores. Una nación sana y con expectativas adecuadas de crecimiento no debe ser sujeta de libertades y garantías que permitan un desarrollo natural y un crecimiento basado en sus fortalezas, trabajo, aprovechamiento y transformación industrial de sus riquezas naturales. Hasta la Próxima.




