’Paratus ad obtinendum momentum optima via est tibi assumere potestatem.’. “Estar preparado para ocupar tu momento, es la forma más eficaz de asumir el poder” Marcelo Luis Ebrard Casaubon
El titular de ésta editorial, al menos por un par de décadas, lo que va del siglo para ser precisos, ha desarrollado e insistido sobre un mecanismo que muestre o refleje de forma directa la percepción de simpatía o afinidad que un determinado segmento de población exprese. Es por demás fundamental contar con herramientas, confiables, basadas en técnicas y metodologías que generen confianza y sean directas para la comprensión de la población.
México vive hoy un vertiginoso proceso social pre electoral o electoral cognitivo tecnológico capaz de abonar en pro o en contra de cualquier expresión emitida por un aspirante a obtener un cargo de elección popular; desde la presidencia, hasta una responsabilidad local para un distrito o sección. En éste sentido resulta indispensable de igual manera monitorear el minuto a minuto de la actividad que el aspirante realice misma que se difumina como la pólvora; primero ante sus simpatizantes y seguidores, en un segundo efecto, en aquellos que son influenciados o involucrados de manera directa o indirecta, y, en un tercer efecto ante sus detractores, que también abonan o restan a una expresión o acción del aspirante.
El índice de Aceptación Social (IdeAS) es; de forma simple de comprender un impacto medible que se traslada a un semáforo de 5 colores (Skill Board) y además asociado con iconografias plenamente identificadas con las redes sociales (social Learning) es decir tan simple como un verde para definitivamente sí, un turquesa (indigo) para muy probable), un amarillo para indiferente, anaranjado para poco probable y un rojo para definitivamente no. El procedimiento es absolutamente visceral -holístico- y está respaldado por indicadores de inteligencia emocional, análisis transaccional conductual, neurolingüística (NPL), gestalts y mapas mentales o conceptuales. Nuestro país requiere herramientas que muestren de manera directa la percepción social de la población sobre la proyección que el aspirante muestra a través de su estrategia de Marketing Social para posicionar su plataforma política.
Debemos pues, a través del ejercicio del gobierno abierto y los lineamientos generales del Compliance organizacional modelar iniciativas de ley que hagan más directo y transparente el valor y sentido directo del escrutinio popular. Es así como realmente tendremos una democracia participativa e incluyente… Hasta la próxima.




